viernes, 22 de marzo de 2013

Sharing Economy - la Economía del Futuro



¿Por qué pagar más por algo cuando se puede alquilar pagando menos de un desconocido en Internet? Ese es el principio detrás de la gama de servicios en línea que permiten a la gente compartir coches, vivienda, electrodomésticos, bicicletas y otros artículos que vinculan  a los propietarios de otros activos.

La abundancia de ofertas de empleo a corto plazo aparecen constantemente en la red. Los economistas y analistas de mercado ya consideran estas tendencias potencialmente perjudiciales para el modelo económico dominante. Existe otro término – Sharing Economy - cuando los propietarios están recurriendo a los recursos on-line para capitalizar la porción no utilizada de su propiedad. Y los usuarios prefieren alquilar lo que necesitan de particulares. Como resultado, las agencias de alquiler están perdiendo clientes y arrendatarios.

Tal vez el servicio más promocionado de hoy en Internet  es el Airbnb que encarna estas tendencias. Sin embargo, en los últimos cuatro años, ya exisitían cientos de empresas que ofrecían a los propietarios obtener un pequeño ingreso de su propiedad sin ningún gasto importante.

El concepto de compartir puede crear un sector del mercado, que hace unos años ni siquiera podía venir a la mente. Se monetiza todo, por ejemplo, unos pocos metros cuadrados adicionales en el carril de aparcamiento delante de su casa puede generar ingresos, si lo alquila en el Parking Panda. ¿Es un viajero ávido, pero recientemente ha tenido un bebé? Puede alquilar a la vez sus camas inflables y la tienda de campaña por 10€ al día por el servicio Rentoid. Y existen muchos más servicios como estos...

Según Forbes, la facturación de Sharing Economy en 2013 podría superar los 3,5 mil millones de dólares. Este dinero fluirá de bolsillo a bolsillo. Se trata de una cuarta parte más que el año pasado. Este crecimiento ha dejado de ser una de las ganancias. Con el estancamiento actual del mercado de los salarios en los EE.UU., esta tendencia económica puede tener un efecto devastador. Y el desarrollo de tecnologías sólo acelera el movimiento en esa dirección. La subasta electrónica de Ebay  ha introducido un sistema de calificación que ayuda a evaluar la fiabilidad de la contraparte. Además, en Facebook se puede ver su perfil y las aplicaciones para los smartphones permiten realizar las transacciones, buscar las mejores ofertas y efectuar el pago.



Los economistas aún no han decidido cómo evaluar Sharing Economy. Se enfrentan a la pregunta: ¿se genera un nuevo valor como resultado de nuevos servicios o simplemente se reemplaza el negocio ya existente? Probablemente encajan ambas respuestas. Siempre es posible que a corto plazo haya efectos negativos en la economía, como resultado, la gente no comprará un coche nuevo. Pero en el largo plazo, la economía gana, y eso es bueno para todos. 

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